viernes, 2 de febrero de 2007

Capítulo IX: La locura

- Es fácil, o no? Risas, ¿llantos?, ¿cantos? Ruido al fin y al cabo. Pero y si no fuese ruido? ¿Y si fuese Luz, o Miedo?
- ¿A qué?
- A saltar por encima de las caras.
- ¿De qué caras?
- De las negras, de las grandes, de las que tienen ojos.
- ¿Y te ven?
- Solo cuando no me miran.
- ¿Y te miran mucho?
- Nunca, nunca me miran, siempre me ven, nunca me miran, siempre me ven, nunca me miran. Nunca. Siempre. Dentro del armario, desde cada cajón de cada mueble de la casa de muñecas. Y también hablan, pero solo cuando tienen boca.
- ¿Y que te dicen?
- Que me muera. Que me muera. Que me muera. Que me muera. ¡¡¡¡QUE ME MUERAAAAAAAAA!!!! ¡¡¡¡QUE SE VAYAAAAAAANNN!!!! Quiero que se vayan. Lejos. Ya.
- ¿Por qué?
- Porque me atormentan.
- ¿Cuando?
- Nunca. Siempre. Nunca. Siempre. Siempre. Siempre.
- ¿Y sueñas con ellas?
- No sueño. No duermo. Nunca duermo. Si cierras los ojos te cogen. Porque habitan en la Oscuridad. No están fuera. La casa de muñecas está dentro. Detrás de los ojos. Y no la puedo sacar. Y en cada rincón oscuro están ellas, riendo con los ojos cerrados. sin mirar. Pero viendo. Viéndolo todo. Todo.
- ¿Y cómo suena su voz?
- Como la tuya.
- ¿Quieres librarte de ellas?
- Si quiero. Quiero. Claro. Quiero.
- Sabes que es difícil. Sabes que la solución es roja. Roja sobre un fondo de metal. Lo sabes, ¿verdad?
- Si, lo se. Lo se. Siempre lo se. Y lo veo. Pero...
- Sssss. No abras los ojos. Es mejor así... y ahora... coge el cuchillo...

1 comentario:

Unknown dijo...

vaya glups... y yo me kejo por que estoy jodida y lo unico que me hace reir es el anuncio de un banco que guarda el dinero debajo de muchos colchones, en muchas camas...

Porlomenos no estoy tarada...