20 - 11 - 2006
A veces somos capaces de verla. A veces la sentimos en nuestra piel. A veces somos capaces de crearla en el interior de otras personas. Continuamente la perdemos, nos sumimos en la Oscuridad. Y deseamos que vuelva, con su dulce calor, a expulsar el frío que nos domina.
Pero no es fácil encontrarla, porque no es tan sencillo con encender la lámpara de tu habitación en medio de la noche. La luz fría de una lámpara no expulsa las sombras, solo las empuja a rincones que quedan casi al alcance de tu mano, y si casi puedes tocarlos... ellos están a la misma distancia. Lo sientes justo detrás de los ojos, el Miedo. Y sólo dejas de sentirlo cuando llega el día, cuando la Luz de la mañana te ilumina por completo, y las sombras no tienen más remedio que morir rápidamente y sin dejar rastro... aunque sabes de sobra que volverán.
Y es por eso que sólo la Luz del día tiene la capacidad de devolvernos a ese estado de Felicidad, a esa especie de trance en el que nada nos importa. Y salimos medio desnudos al balcón, miramos los edificios que nos impiden ver el horizonte, y aspiramos con fuerza el aire frío y contaminado de nuestra ciudad, a la que queremos con Locura. Y cuando sentimos la frescura dentro de nosotros, olvidamos completamente lo vivido unas horas antes, cuando la manta nos tapaba hasta el cuello y creíamos ver, con los ojos cerrados, Sombras más oscuras que otras.
No es fácil encontrar la Luz, ya lo hemos dicho. Pero por eso mismo debemos buscarla con toda nuestra fuerza. Debemos recorrer el mundo buscando la Luz que nos haga olvidar. Y cuando la encontremos, cuando estemos seguros de que ese lugar, de que ese momento, de que esa persona es nuestra luz... entonces, y solo entonces, tendremos un instante de tranquilidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Design by Blogger Templates
1 comentario:
Yo prefiero la oscura oscuridad en la que no hay luces que provoquen sombras por lo que no hay sombras que provoquen miedo.
Vivo la oscuridad, la noche.
En la osuridad dejas la visión a un lado y despiertas el resto de los sentidos, te huelo, se siento, te escucho y te saboreo...
Publicar un comentario